martes, octubre 31, 2006

 

Sobre Eva y lo que pasó ayer

Vereis que en mis primeros relatos hablo de Eva. Eva es una persona (supongo) que utiliza SMS para comunicarse conmigo. Lo hace a traves de una web de contactos, pero no he conseguido llegar a comunicarme con ella de forma directa. Es muy celosa de su intimidad. Parece que crea que, si me manda un mensaje directamente desde su movil, la estaré llamando. Eso no es cierto, ya que bastante trabajo tengo cómo para, encima, estarla llamando. La relación que tenemos es de amor-odio. Yo insisto en que se comunique abiertamente y ella se niega. Asi llevamos 2 semanas. Los primeros dias fueron de mensajes desenfrenados. Ella me pedia que le dijera que hariamos y yo le respondía mis fantasias.

A Eva le gusta el sexo oral, el sexo anal y no tendria problemas en compartirme con otra mujer (sexualmente hablando). Nuestra primera 'conversación' abundaba sobre ese tema. Yo le propuse que hariamos un 69. Yo le comeria el coño y ella me chuparia la polla. Y lo hariamos hasta corrernos. Después follariamos como posesos. Ella sugirió si podia traer una amiga, cosa que no me pareció nada mal. Despues me pidió que le follara el culo, que es muy liberal. Tambien me pidió que se lo follara a su amiga.

Para terminar, decia que queria que me corriera otra vez en su boca y en la de su amiga. Francamente, toda la conversación me puso muy cachondo, y me masturbé pensando en Eva. El intercambio de mensaje duró más de 3 horas y fué muy. muy excitante.

Pero ahora ella insiste en seguir comunicandose conmigo de forma indirecta, cosa que a mi no me gusta. Yo quiero que se comunique abiertamente, que se atreva a utilizar su propio número para mandarme mensajes.

Ayer le di un ultimatum, al que no ha hecho caso. Y no podré volver a comunicarme con ella, ya que mi saldo del movil se ha fundido y no podré recargarlo hasta dentro de 3 semanas. Como en mi ultimo mensaje le dije que me iba a echar un polvo y ella se mostró interesada, aqui se lo cuento (por si lo lee).

Eran las 10 de la noche. Yo estaba caliente despues del SMS de Eva y me acerqué a mi pareja. Ella estaba tumbada en el sofá, viendo la tele. Le pregunté que daban de bueno. Me dijo que nada especial. Le dije si queria ir a la cama. Me dijo que sí, pero que ya vendría. Supongo que entendió mi indirecta, ya que apareció al cabo de un rato con un conjunto de tanga y sujetador que le regalé dias atrás. Se acercó a mi y me bajó los pantalones. Empezó a chuparme lentamente la polla. Al principio estaba flacida, pero gracias a su tratamiento fué creciendo en su boca hasta llenarsela.

Le empecé a tocar el coño muuuuy suavemente. Ella gemia de placer. Lo acariciaba muy superficialmente, casi sin tocarlo. Ella estaba muy mojada. Se notaba su excitación por la forma en que me comia la polla. Después metí mi cabeza entre sus piernas y empece a chuparle el coño. Muy lentamente, quería que fuera un orgasmo lento. Ella pedia más, pero yo seguia con mi ritmo. Notaba que ella se movía para que el movimiento fuera más rápido, pero no le hice caso. Eso la excitaba aún más. Metí un dedo en su coño empapado, lo saque y lo metí en su boca. Ella chupaba el dedo con ardor. Repetí la operación varias veces. Ella seguia super excitada. Al final, y con el mismo ritmo lento, se corrió arqueando la espalda.

Despues me hizo girar y empezó a comerme otra vez la polla. Yo la tenia muy dura (me excito mucho cuando mi pareja llega al orgasmo gracias a mi tratamiento en su coño). Ella intentó utilizar el mismo ritmo lento, pero no era capaz de hacerlo y, al cabo de poco, se montó encima mio. Se metió la polla hasta el fondo de su coño y empezó a cabalgarme. Primero fué un galope tendido, ya que la polla entraba y salia a un ritmo vertiginoso. Después se calmó un poco y fué bajando el ritmo. Para excitarme un poco más, se saco casi toda la polla del coño dejando sólo el capullo. Lo metia y sacaba lentamente. Esto me produjo una gran excitación, pero no queria correrme aún, por lo que le propuse chuparle el coño otra vez.

Se sentó con el coño en mi cara abriendolo con las manos para que mi lengua pudiera recorrerlo. Asi estuvimos un rato, pero despues cambiamos de posición y me suplicó que volviera a follarla. Me puse encima de ella y la penetré lentamente. Mi ritmo era muy bajo, y le pedi que se frotara el clítoris. Ella sacó la polla del coño y la utilizó para masajear su coño. Después la apartó y empezó con sus manos. El ritmo era frenético. Mientras yo me la sacudia para que estuviera bien a punto cuando ella se corriera. Sus gemidos aumentaron hasta acabar en un 'OOOOOOOHHHHHHH' que pensaba iba a despertar a los vecinos. Llevabamos más de 1 hora y media.

Ella se incorporó y volvió a chuparme la polla. Me agarró los cojones con una mano, con la otra me sacudia rápidamente y con la lengua lamia el glande. La espera fué corta. Al poco tiempo dije: 'AHORA' y mi leche salió disparada. La corrida fué historica. Juraria que conseguí casi un metro de altura en el primer disparo. El resto de leche fué a parar a sus tetas. Nos tumbamos exhaustos: el polvo habia durado 2 horas.

Me levanté a por un vaso de agua. Al volver a la cama, ella sugirió que podiamos continuar, y lo hizo metiendose mi polla otra vez en la boca. Esta vez follamos lentamente hasta que le llené el coño de leche. Nos dormimos con mi polla aún metida en su coño.

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lunes, octubre 30, 2006

 

Esto no es un relato...

... es una confesión. Va a ser un poco un revuelto de ideas, porque pensar y escribir a la vez puede resultar (a veces) actos incompatibles.

Empecé el blog porque tenia unas fantasias para contar. La primera de ellas me salió muy dura: parece el argumento de una pelicula hardcore. Pero la segunda me salió (creo) bastante sensual, sin llegar a ser obscena en ningun momento.

Quiero decir lo que pienso de las mujeres, para que quede claro.

Creo que son la obra maestra de la creación. No sé de nadie (supongo que alguien habrá, pero no lo conozco) que no le guste una mujer. Las mujeres tienen el don de poder dominar sólo con su presencia. Tienen unas armas que les permiten conseguir lo que quieran de un hombre.

Además, por algún motivo que escapa de mi comprensión, existen en internet más mujeres buscando mujeres que hombres buscando hombres. Entiendo pues que la homosexualidad femenina está más extendida que la masculina, aunque bien pudiera ser que se tratara unicamente de que las mujeres son más lanzadas en este aspecto.

Leía en el blog de calya que las mujeres en el fondo son todas unas putas. Bien, yo no diria tanto, pero si creo que en el fondo son unas provocativas. ¿A que mujer no le gusta que la miren? ¿Sentirse deseada? Yo creo que a ninguna. Todas quieren sentirse observadas, lo que ocurre es qué, algunas disfrutan con el hecho de sentirse objeto de deseo. De sentir como las desnudan con la mirada y de pensar lo que los hombres estan imaginando sobre ellas.

Si a las mujeres no les gustara que las observaran, no se arreglarian tanto. Ya se que es una observación muy simple, pero es real cómo la vida misma. ¿Porque tiene éxito las clínicas estéticas? Porque a las mujere les gusta estar bien y que los demás vean que estan bien.

A las mujeres les gusta vestir de forma que los hombres desvien su mirada hacia ellas. Le gusta la ropa interior sexy, la lenceria erotica y que, en el fondo, ponga a un hombre a sus pies (o en otro sitio). Y a los hombres nos gusta observar a las mujeres. Creo que en el fondo todos somos un poco voyeurs.

Nunca me ha gustado la dominación. Creo que el sexo debe ser un acto realizado con respeto. Yo intento respetar a las mujeres, es más, creo que las respeto. Aunque, no nos engañemos, somos la única que especie que practica el sexo por placer. Y el sexo da mucho placer.

Me gustan las mujeres, es verdad. Las encuentro exquisitas. Esa continuidad en las curvas deberia poner loco a cualquier hombre. Me gustan sus senos, su pubis, la forma que tienen de mojarse los labios.... todo. Y me gusta fantasear. He visto montones de peliculas porno (tampoco debo esconderme de eso), y en ellas veo algunas cosas que quisiera probar. No creais que mi vida sexual sea inexistentente, eso no es cierto. Tengo vida sexual, pero mi pareja digamos que es más bien conservadora en ese aspecto. He conseguido que goce del sexo oral, pero no más que eso. Mis fantasias se basan en el sexo oral hasta el final y los trios. Bàsicamente pienso en mi pareja, yo y otra mujer, aunque un intercambio de parejas tampoco lo descartaría. No creo que me gustara un trio yo-mi pareja-otro hombre. De todas formas, creo que a mi pareja no le gustarian nada mis ideas. Tambien me gustaría probar una mujer que disfrutara del sexo anal.

Tambien me gusta charlar de sexo con alguna mujer que no conozca. No considero necesaria la presencia de una webcam para que se produzcan ese tipo de contactos. Prefiero iniciar el contacto mediante mensajes, dónde la fantasia es más 'auténtica'. Creo que, si empezamos a contarnos lo que nos hariamos el uno al otro sin saber el aspecto de la otra persona, es mucho más excitante. Alguien pensará que es mejor ir directo al grano. Yo creo que es mucho más sensual ir poco a poco.

Jamas he llegado a tener contacto sexual físico con otra persona que no sea mi pareja (supongo que, si habeis leido entre lineas, lo habreis notado). He tenido charlas eróticas que han derivado hasta ser explicaciones muy detalladas del sexo que practicariamos si nos encontraramos. Pero siempre con consentimiento mútuo y respetando en todo momento a la otra persona. Como decía antes, creo que debe ser un acto respetuoso y no decir y/o hacer nada que la otra persona no desee.

Creo que, por hoy, ya he contado muchas cosas. Dudo que nadie llegue a leer este blog, pero me apetecia escribir. Es una de las ventajas en este mundo moderno tan informatizado. Aun quedan sitios dónde se puede decir lo que uno piensa o fantasea con una cierta intimidad y anonimato. En el fondo tampoco digo nada malo, pero esta sociedad nuestra tiene aún muchos tabus en relación al sexo. A pesar de las incontables webs de sexo que existen, aún somos, en general, una sociedad hipócrita. No queremos hablar de sexo, pero a todos nos encanta practicarlo. Decia una estadistica de hace muchos años atras qué, los viernes por la noche, habia más gente mirando Canal+ que abonados.... por algo sería.

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Viaje en tren

Era una tarde de verano. Mientras esperaba que llegara mi tren me entretenia solucionando Sudokus. A las 7 llegó. Me esperaba un larguisimo viaje que duraria toda la noche.

Subi al tren y busque mi compartimento. Lo encontre a mitad del segundo vagón. Dejé mi equipaje y me metí en el baño para refrescarme. El calor en el compartimento era sofocante, por lo que abrí la ventana. La gente subia al tren ordenadamente. Había una familia que volvia de ver a algun pariente. Tambien un grupo de jóvenes excursionistas con sus mochilas. Estaban muy animados; supongo que tendrian grandes planes.

Me quedé un rato observando la humanidad que destilaba la estación. Cuando la temperatura del compartimento recuperó una cierta normalidad, cerré la ventana, repasé el habitaculo y me encaminé hacia el vagón restaurante. El pasillo era un continuo ir y venir de gente. Conseguí llegar al bar y me dirigi directo a la barra. Tenia muchísima sed. Pedi una tónica, no era cuestión de empezar con el alcohol antes de cenar.Se sentó a mi lado un hombre sólo. Parecia un representante con su corbata y su telefono móvil de última generación. Empezamos a charlar, pero la conversación era absolutamente insubstancial. Al rato se cansó de mis respuestas monosilábicas y se fué. Su puesto lo ocupó una señora de edad indefinida, que decidió que un whisky era lo mejor antes de cenar. Ni siquiera se despidió al irse.

Después llegó una mujer de unos 30 años cargada con una maleta de mano y un bolso a la última moda. Pidió una Coca-Cola al camarero y se dedicó a estudiar a la gente mientras esperaba. Yo intentaba no mirarla fijamente, pero no era nada fácil. Debia medir 1,70 y pesar unos 65 kilos. Morena, tenia unos hermosos ojos marrones. Casi sin maquillaje, ni falta que le hacia: era de esas mujeres que no necesitan gran cosa para estar hermosas. Llevaba una falda larga hasta media pantorrilla. Botas con tacon de aguja. una camiseta de la marca Desigual completaba el vestuario. Supongo que debia ser muy obvio que la estaba estudiando, porque al levantar la mirada me encontre con sus ojos fijos en los mios. Sonreia. Le sonreí y se presentó: 'Hola, me llamo Eva'. Juntamos un poco los taburetes y empezamos a charlar. Le conté que iba a ver un cliente importante. Ella me dijo que viajaba para ver a una amiga. Llegó la hora de cenar, y le pedi que me acompañara. Tenia serias dudas de que accediera, pero no tuvo ningun inconveniente. Buscamos una mesa y nos sentamos. Se nos unió una pareja en viaje de novios (el presupuesto no llegaba para ir a Cancun). Mantuvimos una charla intrascendente mientras cenabamos. Nos tomaron por otra pareja, y tampoco hicimos nada por desmentirlo. Compartimos una botella de vino. La pareja se retiró rapidamente después de los postres: tenian prisa con estrenar su matrimonio. Eva y yo nos miramos con una sonrisa en la boca. Estaba preciosa cuando sonreia. Seguimos charlando.

Fuimos los últimos en salir del vagón restaurante. Me ofreci a acompañarla a su compartimento, pero dijo que no tenia. El viaje fue precipitado y no encontró disponibles. Entonces salió el caballero de dentro y le ofreci una cama de mi compartimento. Pero al instante me senti violento, ya que no queria dar la imágen de buscón. Mis temores eran infundados, ya que aceptó mi proposición al instante. Nos dirigimos a mi compartimento y le cedi la litera inferior. Decidi ir al baño, para que no se sintiera violenta, mientras ella sacaba un camisón de su maleta. Tambien sacó un cepillo de dientes. Cuando salí del baño ella esperaba en la puerta. Dada la estrechez del compartimento, nuestros cuerpos se rozaron cuando ella entró en el baño. Tenia unos firmes senos. Me tumbe en mi litera pensando en comportarme como un caballero. Al rato ella salió con el pelo mojado y el camison puesto. Yo simulé estar medio dormido, pero la vision de semejante cuerpo a tan corta distancia no és de las que permiten dormir. Cerré los ojos esperando que ella se metiera en su litera. Dijo: 'Buenas noches' y apagó la luz. Yo me revolvi en mi cama y me destapé. Tenia mucha calor. Para alguien acostumbrado a dormir desnudo, el hecho de ponerse slip y camiseta, sumado al calor del tren y la proximidad de semejante mujer suponia una prueba de fuego.

Yo pensaba que ella estaba en su litera, pero oí una voz cerca de mi oido que me susurró:
- '¿Duermes?'.
- 'No'- contesté.
- 'Es que tengo mucha calor, ¿Te importa si me quito el camison?'- dijo ella
- 'Por mi no hay inconveniente, pero yo me quitaré la camiseta'- le respondí.

Ella se quitó al instante el camison, dejando a la vista sus perfectos pechos. Solo llevaba un sucinto tanga negro de encaje realmente sexy. Hice un esfuerzo por no cometer ninguna locura, pero fue ella quien tomó la iniciativa.
'¿Seguro que quieres dormir arriba?'- me preguntó.- 'Te podrías caer. Aqui abajo cabemos los dos'.
'¿De verdad quieres que duerma contigo?' - le contesté.
' Si, necesito tener a alguien cerca'
Y bajé de la litera para acostarme a su lado. Ella puso su cabeza en mi pecho mientras yo notaba su respiración en mi cuello. 'Asi no podré dormir', pensé. Notaba la temperatura de su entrepierna, mientras esperaba que ella no notara mi incipiente erección. Pero ella tampoco podía dormir, y cada vez se acercaba más a mi. Su mano resbaló lentamente por mi pecho parandose un instante en mi vientre y acabando en mi miembro, ahora completamente erecto. Me sentí turbado, pero ella dijo: 'Pensaba que no te gustaba'.
'¿Pero que dices? Cómo no me va a gustar alguien como tu!' - le repliqué
'Bien, entonces amame. Necesito un hombre' - dijo Eva

Mientras hablaba me acariciaba mi pene. Yo le quite el tanga, dejando a la vista un pubis depilado. Empece a acariciarselo muy lentamente. Eva empezó a gemir de placer. Yo no creia que eso me estuviera pasando a mi. Una hermosa mujer que queria mantener relaciones sexuales conmigo. No es que yo sea feo, pero tampoco soy modelo de pasarela. Eso si, bien dotado y con experiencia. Al rato, y viendo que ya estabamos preparados, me invitó a que la penetrara. Se recostó, abrió sus piernas y me ofreció su más preciado tesoro. La penetré con delicadeza, procurando que fuera un acto natural. Ella se estremeció, pero me abrazó con fuerza para que no parara de poseerla ¿o era ella la que me poseia a mi? En el fondo no tiene importancia, ya que era un acto de generosidad mútua. El ritmo de nuestros movimientos fue aumentando. Despues nos cambiamos las posiciones, siendo Eva quien se situara encima mío. Al poco tiempo nuestros movimientos eran totalmente desenfrenados, ayudados por el traqueteo del tren. Llegamos al orgasmo de forma simultánea. Después ella se dejó caer encima de mi besandome una y otra vez. Estabamos exhaustos, habiamos dado el máximo de cada uno para complacer al otro. Ella se desplazó ligeramente para situarse a mi lado y se quedó dormida. Yo me quedé despierto admirando la hermosa criatura que tenia entre mis brazos. Al rato me quedé dormido.

Cuando me desperté, ella no estaba a mi lado. Pensé: 'Bueno, tampoco nos une ninguna atadura. Somos personas adultas'. Entonces se abrió la puerta del baño y apareció Eva, más radiante si cabe que la noche anterior. Me dio un beso en los labios y me dijo: 'Espero que no te sientas culpable de nada. Necesitaba compañía y tu me diste más de lo que podia esperar, me diste amor'. Esa frase me hizo reflexionar sobre mi vida y mi recalcitrante soltería. En ese momento entendí porque seguia soltero: nunca habia encontrado alguien como Eva. Temía haberme enamorado. 'No puede ser, no te puedes haber enamorado por una noche de pasión' me dije. Nuestro tren llegó finalmente a su destino. Nos bajamos y fuimos a tomar un café. Nuestra conversación era casi inexistente, todo lo decian nuestras miradas. En sus ojos veia que ella tambien sentía algo por mi. Nos besamos apasionadamente. Fue un beso largo e intenso. Cuando por fin nuestros labios se separaron, su mirada era aún más intensa. Compartimos un taxi para ir a nuestros destinos. Primero a casa de su amiga. Cuando bajó del taxi sentí como si una parte de mi se hubiera ido. Bajé la ventanilla y, en un acto de locura, le dije: 'Te quiero. ¿Lo intentamos?'. Ella se giró hacia mi con los ojos brillantes debido a unas lágrimas que pugnaban por salir. Me miró fijamente y me respondió: 'Si, por favor, intentémoslo'. La besé y le di mi numero de teléfono. Ella me dio el suyo. Yo tenia que irme, ya que mi cliente me esperaba.

La llemé y quedamos para la hora de comer. Ella conocía un pequeño restaurante muy acogedor. Comimos, charlamos y descubrimos muchas cosas el uno del otro. Eso sucedió hace algun tiempo.

Seguimos juntos, amandonos como el primer dia en el tren.

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viernes, octubre 27, 2006

 

Fantasia de una noche en la gran ciudad

Este es un relato (imaginario) de índole altamente sexual. Asi que no te ofendas. Va dirigido a una persona en concreto (ella lo detectará, si lo lee)
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Tarde en una gran ciudad. He quedado con una persona para tomar una copa. Nos citamos en un bonito local del centro. El sitio es acogedor: música suave, luces tenues, sin gritos, camareros educados.... el lugar perfecto para una cita.

No conozco a la persona con la que he quedado, sólo nos hemos comunicado mediante SMS, por lo que no tengo una idea precisa, aunque si vaga, de su aspecto. Se que es morena, 1.70, ojos marrones y que ronda la treintena. Pongamos que se llama Eva.

Un poco antes de las 10, la hora que nos hemos citado, me presento en el local.
Llevo mi atuendo habitual: tejanos, camiseta de manga larga y zapatillas Geox. El típico vestuario del informático, absolutamente informal. Ella sabe que mido poca más de 1.90 y que paso del los 90 kilos. Soy rubio (aunque mi pelo empieza a perder ese color para dar paso a unas interesantes canas) y tengo los ojos azules. Ni guapo ni feo, auque dicen que atractivo.

Ella me ha dicho que llevará un vestido negro ajustado.

Pasan los minutos y no hago más que vigilar la puerta del local. Cada vez que veo que se abre, mi mirada se desvia para ver quien entra, ilusionado porque sea mi cita. A las 10 y cinco minutos aparece una morena con un vestido negro. Me quedo embobado, y no soy el único: todos los hombres del bar han desviado la vista hacia la puerta. La mujer levanta sus ojos a ver si encuentra su objetivo. Finalmente posa la vista sobre mi. Yo he conseguido quitarme esa sonrisa de tonto que me ha quedado y me rehago lo suficiente para levantar una mano y saludarla.

Ella decide que soy la persona con la que se ha citado. Viene hacia la mesa que he conseguido en un rincón, lejos de miradas indiscretas. Pero no se libra de que todos los hombres del local la devoren con la mirada mientras cruza hasta nuestra mesa. Siento como les llena la envidia.

Me levanto y nos intercambiamos dos besos. Nos sentamos y empezamos a charlar. Viene un camarero a pedir qué queremos tomar. Yo, que no bebo, no creo que sea necesaria una demostración, por lo que pido un agua con gas. Ella, después de pensarlo, se decide por una Coca-Cola. No se si es que no bebe o que no quiere beber. Ya lo descubriremos.

Mientras ella decidia que iba a tomar, yo aprovecho para estudiarla. Lleva un ligero maquillaje. Los labios pintados con un carmin muy suave y una ligera sombra de ojos. No lleva rimel, ni las uñas pintadas (aunque si cuidadas). Después me fijo en su vestuario. El vestido es muy ajustado, sin mangas, dejando a la vista unos brazos ligeramente bronceados. Lleva medias y zapatos negros de tacón. La falda del vestido es corta, muy corta; permite ver que lleva liga para sujetar las medias. Empiezo a pensar que mi vestuario no está a la altura de esta mujer, por lo que me estudio a mi mismo. Bueno, los tejanos son casi nuevos; las Geox tambien y la camiseta tiene un estampado moderno. Vamos, que tampoco está tan mal. Ella parece darse cuenta de ese detalle y me comenta que es justo lo que esperaba. Eso me tranquiliza, ya que ella se ha arreglado mucho para esta cita.

Empezamos a charlar. Primero de cosas absolutamente intrascendentes:; el tiempo, el local, el tráfico.... sólo para empezar a hablar. Poco a poco nos vamos contando cosas de nuestros respectivos trabajos. Despues el tema deriva hacia nuestras aficiones, hasta llegar al motivo por el cual nos hemos citado. Porque nos conocemos gracias a Internet, concretamente mediante una pagina de contactos personales. De hecho, ella se puso en contacto conmigo: yo sólo me di de alta por curiosidad.

El tiempo va pasando y los clientes del local empiezan a abandonarlo (toca empezar la ruta de locales nocturnos), quedandonos prácticamente sólos. Ella saca el teléfono móvil y manda un mensaje. Vuelve a guardar el teléfono sin esperar respuesta.

Seguimos charlando sobre nosotros y lo que nos ha llevado hasta ese local. Al rato entran dos mujeres en el local. Los pocos hombres que quedan tambien se las quedan mirando: llevan provocativos vestidos rojo y verde respectivamente. Son rubias y vienen decididas hasta nuestra mesa. Me dicen 'Hola' y, por todo saludo a Eva, se dan un beso en los labios. Pero no un beso cualquiera, un beso lleno de pasión. Me quedo estupefacto sin dar crédito a lo que veo. Entonces empiezo a entender que ha pasado. Ella les ha mandado un mensaje para que vinieran.

Se sientan una a cada lado de nosotros: la del vestido verde y ojos del mismo color a mi lado y la del vestido rojo y ojos azules a su lado. Se llaman Sandra y Carla, respectivamente. Empezamos a charlar todos, pero la conversación nos lleva a charlar de sexo. De hecho, son sus amigas las que sacan el tema. Me preguntan si he estado alguna vez con más de una mujer a la vez. Respondo que no, aunque es una de esas cosas que siempre he querido hacer. El local está casi vacio, solo queda una pareja en otro rincón muy acaramelados. De hecho, él tiene la mano debajo de su camiseta y se vé como le toca los pechos. Ella lo abraza con una mano, mientras la otra busca en la entrepierna del hombre.

En nuestra mesa los acontecimientos se empiezan a precipitar. Carla le dá un morreo impresionante a Eva mientras le empieza a subir la falda del vestido. Lleva un tanga negro minusculo que enseña más que no esconde. Atisbo un pubis rasurado, pero me distrae Sandra. Me está susurrando cosas al oido mientras su mano se desliza hacia mi entrepierna. Empiezo a notar que la temperatura sube y, de pronto, tengo muchisima calor. ¿es esto lo que se siente cuando estas con más de una mujer? ¡Me gusta!

Carla ya ha acabado de subirle la falda a Eva y le aparta el tanga. Efectivamente, aparece un coño rasurado muy bien cuidado. Carla empieza a lamérselo. Eva parece encantada. Sandra ha conseguido bajarme la cremallera de los pantalones y ha empezado a acariciarme. Yo me excitado sobremanera viendo a Eva como disfruta, por lo que no me cuesta mostrar miembro totalmente erecto. Sandra se agacha y empieza a lamerme la polla. Primero sólo pasa la lengua, pero enseguida pasa a introducirsela en la boca. Eva sigue gimiendo de placer. Carla ha sacado un enorme consolador de no se dónde y empieza a introducirlo en el coño de Eva. Veo que está completamente mojada.

Yo le toco las tetas a Sandra. Unas enormes tetas perfectas. Casi al momento ella se quita el vestido. Debajo aparece un body de color verde con el coño abierto. No lleva nada más, ni siquiera un tanga. Tiene el coño resurado. Desvio mi mirada hacia Carla, que se ha subido el vestido. Lleva medias blancas con liguero, tampoco lleva tanga y tambien está rasurada.

Sandra coge mi polla y la pone entre sus tetas. ¡Dios santo! que maravilla de tetas. Cada tres o cuatro sacudidas, se la introduce en la boca y, a continuación, vuelve a ponerla entre sus tetas.

Carla sigue introduciendo el consolador en el coño de Eva, mientras empieza a tocarse el coño.

La pareja de la otra mesa (únicos clientes que quedan en el local) ven lo que ocurre en nuestra mesa, se levantan y se acercan. Sin ningun tipo de presentación previa, se desnudan y se unen a nosotros. Él, Carlos, coge a Carla y le pide que le chupe la polla. Carla accede encantada. Ella, Ana, se acerca a Sandra, se agacha y empieza a comerle el coño.

Viendo que la pareja se ha apropiado de Carla y Sandra, Eva se gira hacia mi y me besa en los labios. Despues me hace tumbar y se coloca encima de mi. Empiezo a comerle el coño mientras ella me chupa la polla. Estoy muy, muy excitado. Carla sigue chupando a Carlos, mientras que Sandra y Ana se estan chupando el coño mutuamente.

El local está cerrado al público y los camareros no dan crédito a lo que está sucediendo. Dos de ellos, los más lanzados, se acercan a Sandra y Ana con la intención de que les chupen la polla. Viendo que acceden, pronto aparecen dos camareros más, por lo que Sandra y Ana tienen dos pollas cada una. !Que poco que se esperaban eso!

Eva y yo seguimos con lo nuestro. Eva me lleva varias veces al borde del orgasmo, pero sabe parar en el momento justo. Esto hace que mi excitación vaya creciendo. Yo intento darle el mismo placer y parece que lo consigo, ya que ella no deja de gemir. No grita porque tiene la boca llena. Finalmente noto un gran estremecimiento y ella se saca la polla de la boca, sin dejar de sacudirla, y grita: ¡ ME CORRO ! A continuación sigue chupando intentando compensarme.

El grito ha alertado a la dueña del local, que contaba la recaudación en su despacho. Baja llena de curiosidad y se encuentra con una escena increible. Se acerca a sus camareros y les pregunta: ' A ver viciosos, ¿porque no me habeis avisado?' Por toda respuesta, uno de ellos le arranca el vestido dejando a la vista unas tetas monstruosas. Tambien le quita el tanga. Entonces descubre que, de su coño, sale un hilo con una anilla. Empieza a tirar suavemente de la anilla y aparecen 5 bolas que llevaba introducidas en su coño. ¡Menuda sorpresa se lleva el camarero! Ella, como si nada, empieza a comerle la polla. Otro de los camareros no deja pasar la oportunidad de follar con la dueña, por lo que se acerca a ella.

Carlos ha decidido pasar a la acción y pone a cuatro patas a Carla para meterle la polla por detras. Sandra y Ana se morrean, mientras los dos camareros que les quedan les comen el coño. Eva ha conseguido excitarme de tal manera que acabo corriendome en su boca. Ella acepta todo mi semen y sigue chupandome, como si quisiera que nunca acabara de correrme. Esto hace que mi polla no pierda la erección.

La dueña ha decidido que necesita sexo, e incita a un camarero a que la folle mientras sigue chupandole la polla al otro. Carla se frota el clítoris mientras Carlos la folla salvajemente. Finalmente, Carla se corre.

Eva ha decidido aprovechar mi erección para empezar a follar. Se situa sobre mi polla y la introduce suavemente hasta el fondo de su coño. Empieza a cabalgarme lentamente. Carla la besa en los labios, pasando a continuación a morderle los pezones.

Sandra coge a uno de los camareros aparte y empiezan a follar encima de una mesa. Ana no quiere ser menos y ofrece su coño al otro para que la penetre. El camarero, con una polla de 25 centimetros, no se hace rogar, y la folla. Ana grita de placaer: jamás a tenido una polla tan grande.

Carla saca la polla de Carlos de su coño y empieza a sacudirla con ganas. Carlos decide darle un regalo y se corre en su cara. Carla acepta el regalo. Carlos decide cambiar de pareja y se acerca a Sandra. Está follando como una loca con un camarero, pero acepta la polla de Carlos en su boca. Carla decide ayudar a la dueña y, entre las dos, le chupan la polla al camarero. Cuando el camarero cree que la tiene suficientemente dura, se coloca encima de la dueña e introduce su verga por el culo. La dueña aulla de placer: una polla en el coño y otra en el culo, ¿que más puede pedir? Pues que otro camarero le meta la polla en la boca. Los que estaba follando con Ana y Sandra las dejan para turnarse con la dueña. ¡Cuatro pollas para la dueña! Sandra le come el coño a Ana mientras Carlos se la folla. Carla se acerca a nosotros y se sienta encima de mi boca para que le coma el coño.

El consolador vuelve a aparecer y Sandra lo mete en el coño de Ana. Eva sigue cabalgandome, ahora de cara a mi para que le pueda chupar los pezones. El ritmo de sus movimientos aumenta, hasta convertirse en un loco sube y baja.

La dueña recibe el regalo total: los cuatro camareros se corren casi simultaneamente: uno en su culo, otro en su coño y dos en su boca. Carlos decide que es el momento de dejar a Sandra con Ana y aprovecha para meter su polla en el culo de la dueña.

Sandra y Ana ven que los cuatro camareros estan solos y deciden no desaprovechar la ocasión. Empiezan a chupar sus miembros, flacidos después de haber satisfecho a su dueña, hasta que consiguen ponerlos duros otra vez. Entonces deciden probar un sandwich, y hacen que los camareros les llenen el coño y el culo. El espectaculo es sensacional. Sandra y Ana montando un camarero cada una, besandose entre ellas y con un segundo camarero cada una en su culo.

Eva se saca mi polla de su coño y la ofrece a Carla. Me la chupa con total devoción. A continuación, cambia su sitio con Eva. Asi pués, le como el coño a Eva mientras Carla me cabalga como una loca.

Carlos sigue montando a la dueña, que no para de gritar: ¡MAS! ¡MAS! ¡MAAAAS! ¡¡¡NECESITO MAS!!! Carlos le bombea el culo salvajemente y la dueña se apodera del consolador para meterlo por su coño.

Sandra y Ana siguen gozando de sus camareros. Estos van cambiando de posición y hembra, con lo que el cambio de pollas, culos y coños es continuo. Cuando uno saca la polla del coño de Ana, la mete en la boca de Sandra, mientras otro saca la polla del culo de Sandra. Despues se cambian las posiciones. Sandra y Ana gimen de placer.

Eva decide que es es el momento de que la folle por el culo, asi que aparta a Carla y introduce mi polla en su culo. El movimiento es lento, pero seguro. Cuando se ha introducido la totalidad de mi polla en su culo, Carla empieza a lamerle el clítoris. Eva empieza a moverse lentamente y a retorcerse de placer.

Carlos se tumba en el suelo y deja que la dueña le coma la polla. El consolador sigue dentro de su coño. Entonces decide ponerse encima de Carlos y follarle. El consolador pasa al culo de la dueña.

Sandra y Ana han decidido exprimir a los camareros, por lo que empiezan a sacudirles la polla por parejas. Finalmente, los cuatro camareros se corren encima de las tetas de Sandra, mientras Ana lame ávidamente el semen. Cuando deja de llover semen, Ana besa a Sandra para que pruebe el semen.

Eva ha aumentado el ritmo y empiezo a sentir como mi leche pugna por salir. Pero Eva reduce la velocidad para evitar que me corra en su culo: quiere que me vuelva a correr en su boca. Ademas no quiere que Carla deje de chuparle el coño, porque quiere correrse.

Los camareros se retiran exhaustos y Sandra y Ana deciden dedicarse a otras tareas. Sandra ayuda a la dueña con el consolador y Ana empieza a masajear el coño de Carla.

Carlos acaba por correrse dentro del coño de la dueña, que rapidamente saca la polla y empieza a chupar el semen que queda.

Sandra chupa el coño lleno de semen de la dueña hasta que esta se corre. El consolador ha pasado al coño de Sandra, que lo maneja freneticamente. Ana ha conseguido que Carla se corra y decide ir a ver a Carlos (por algo es su pareja). Le da unos besitos cariñosos en la polla y le dice: 'Tenemos que volver a este local'.

La dueña cree que es el momento de acabar las cuentas y se retira totalmente satisfecha y llena de leche. Ha sido el polvo más bestial de su vida.

Sandra decide que, visto que todo el mundo deserta, volver al plan original, es decir: Eva, Carla, Sandra y yo.

Carlos y Ana se despiden de nosotros. Se van sin intercambiar ninguna información de contacto sobre ellos. Ha sido un verdadero 'Aqui te pillo, aui te mato'

Quedamos los cuatro del principio. Yo estoy follando a Eva el culo mientras Carla y Sandra hacen un 69. Cada cierto tiempo, cambiamos posiciones, pudiendo follar con las tres e indistintamente el coño o el culo. Al rato, y mientras le tocaba a Sandra, mi polla decide explotar. Grito: 'Me viene'. Carla y Eva observan con atención el coño de Sandra y, al cabo de un momento, ven el semen resbalar por mi polla y saliendo de su coño. 'Joder, que polvo' pienso yo. Creo que no podré volver a follar en una semana, pero ellas no piensan lo mismo.

Despues de unos momentos de descanso en que nos besamos, ellas creen que aun me queda leche, por lo que deciden comerme la polla por turnos. Dos me la comen mientras yo le como el coño a una de ellas. Los turnos son rotatorios. Finalmente, y aunque no creia yo que fuera posible, me corro en la cara de las tres. Es la corrida más grande de la noche.

Despues de esto, nos levantamos, nos vestimos y pedimos la cuenta. Sale la dueña y nos dice que, esa noche, la casa invita. 'Muchas gracias', contestamos y salimos del local. Hemos estado 3 horas follando.

Fuera está mi coche, y me ofrezco a acompañarlas a cada una a su casa. Primero vamos a casa de Carla. Antes de bajar del coche insiste en pagarme la molestia, y me chupa la polla en el portal de su casa hasta que la lleno de leche.

Despues nos vamos a casa de Sandra, dónde se repite la historia, solo que esta vez insiste en que la folle por el culo. Una vez satisfecha, me besa y se va.

Finalmente nos quedamos Eva y yo solos. Ella me indica dónde es su casa. Al llegar me invita a subir a su apartamento. A pesar de lo cansado que estoy, creo que es necesario que la acompañe, por lo que accedo.

Al llegar a la puerta del apartamento me dice: 'No hagas ruido, que mi compañera de piso se puede despertar'. Entramos sigilosamente y nos sentamos en la sala. Ella se acerca a mi y me besa los labios. Empieza a buscar mi polla y finalmente la saca de mis pantalones. Vuelvo a estar caliente. Empieza a chuparla. Al girarse para apagar la luz, da un golpe a un jarrón de la mesita. Su compañera se despierta y aparece, con un tanga rojo y un sujetador de blonda en la sala. No nos hemos dado cuenta de su presencia. Ella empieza a masturbarse. Eva ha conseguido lo imposible. Vuelvo a estar a punto para follar, por lo que se tumba en el sofá y yo la penetro. Su compañera decide que ella tambien está caliente y se une a nosotros. Le pone el coño en la boca a Eva y esta se lo come.

Al rato cambiamos y me follo a su compañera de piso. Finalmente me corro dentro de Eva. Su compañera se ha dormido en el sillón, y Eva cae, exhausta, a mi lado.

Me lavanto, me ducho y me visto. Busco un papel y le dejo una nota. Salgo cerrando la puerta en silencio y me pierdo en la noche de la gran ciudad.

La nota dice: 'Ya sabes mi numero, si quiere más, mándame un mensaje. Ya no necesitamos mas Internet'

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